Breve historia de Sevilla para el viajero curioso
Recorrido por la historia de Sevilla desde la Itálica romana hasta el siglo XX, con los hitos que explican la ciudad que visita el viajero.
Si Te Aburren Las Guías Al Uso, Esta Página Es Para Ti
Sevilla es un laberinto de estampas que se repiten en cada guía: la Giralda, los azulejos, el flamenco. Pero si preguntas qué hay detrás de esas postales, la mayoría se queda en silencio. La ciudad que pisas hoy no es fruto del azar. Es el resultado de tres decisiones históricas que la transformaron por completo: el esplendor almohade que levantó la torre, el monopolio del comercio con América que la llenó de palacios, y la Exposición Iberoamericana de 1929 que le dio su cara moderna. Esta página te cuenta esos tres momentos y te señala dónde ver sus huellas, desde las columnas romanas de la calle Mármoles hasta los pabellones de la Isla de la Cartuja. No es una tesis doctoral. Es el contexto que necesitas para que cada monumento que veas tenga sentido.
Antes De Sevilla: La Huella Romana Y Visigoda (206 A.C. , Siglo VIII)
Sevilla no empieza en la torre. Dos siglos antes de Cristo, los romanos fundaron Itálica (206 a.C.) a 7 km de la actual ciudad, en lo que hoy es Santiponce. Llegó a tener entre 8.000 y 10.000 habitantes en su apogeo, y su anfiteatro, con capacidad para 25.000 espectadores, sigue siendo uno de los más grandes del Imperio. Allí nacieron los emperadores Trajano y Adriano. La ciudad romana en sí, Hispalis, apenas dejó restos visibles: tres columnas en la calle Mármoles y algunos restos bajo el Metropol Parasol (el Antiquarium). Si solo tienes tiempo para una excursión arqueológica, elige Itálica. Toma el autobús desde Sevilla hasta Santiponce: el trayecto dura unos veinte minutos.
La Sevilla Visigoda: San Isidoro y la Cripta Olvidada
Entre los siglos V y VIII, Sevilla fue capital visigoda. La figura clave fue San Isidoro (ca. 560, 636), obispo que escribió las Etimologías, una enciclopedia en 20 libros que resumió todo el saber de su época. Su resto visible más tangible es la cripta de San Vicente, bajo la actual Catedral. No es fácil de encontrar sin guía, pero si entras por la Puerta del Perdón y preguntas en la oficina de información, te indicarán el acceso. Las piezas visigodas del Museo Arqueológico (en la Plaza de América) completan el cuadro: fibulas, coronas votivas y fragmentos de canceles. No dediques más de media hora a este periodo si tu interés es la ciudad viva.
Isbiliya Almohade: La Giralda, La Muralla Y La Torre Del Oro
Entre 1147 y 1248, Sevilla fue Isbiliya, capital del imperio almohade en Al Ándalus. De esa época salen los dos símbolos que reconoces en cualquier foto: el alminar (terminado en 1198, 82 metros sin el campanario cristiano) y la Torre del Oro (construida entre 1220 y 1221). El alminar se ve desde cualquier punto del casco histórico. Subir cuesta 11 € (entrada combinada con la Catedral). Merece la pena solo si llegas antes de las 10:00; a partir de las 11:00 la cola supera los tres cuartos de hora. La Torre del Oro alberga un museo naval pequeño (3 €, gratis los lunes). Las vistas al río son mejores desde el Puente de Triana.
Dónde Ver la Muralla Almohade Hoy
Del perímetro original de unos 7 km, se conservan 1,9 km de muralla almohade. Los tramos mejor conservados están en:
- Macarena: junto a la Basílica, con la Puerta de la Macarena y la torre albarrana.
- Calle Águilas: un tramo integrado en edificios modernos, fácil de pasar por alto.
- Jardines del Valle: acceso libre, menos concurrido que Macarena.
- Torre Blanca y Torre de la Plata: dos torres exentas cerca del Paseo de Cristóbal Colón.
No esperes una muralla continua como la de Ávila. Son fragmentos que aparecen entre calles y patios. El mejor momento para verlos: primera hora de la mañana (8:30 , 9:30), cuando la luz lateral los ilumina y no hay tráfico.
Conquista Cristiana Y El Siglo De Oro: Del Monopolio a La Peste
El 23 de noviembre de 1248, Fernando III de Castilla conquistó Sevilla. Toda la población musulmana fue expulsada en un plazo de un mes. La ciudad se reorganizó en 24 collaciones (parroquias) para los repobladores cristianos. La Capilla Real de la Catedral guarda el sepulcro del rey, y las iglesias de esas collaciones , Santa Ana, San Lorenzo, Omnium Sanctorum, siguen en pie. No son visitas obligadas para quien tiene tres días, pero si pasas por San Lorenzo, entra diez minutos: verás el estilo mudéjar de ladrillo visto que define el casco histórico.
El Monopolio con América y la Arquitectura que Dejó
En 1503 se creó la Casa de la Contratación, instalada en el Alcázar. Durante 214 años (1503, 1717), Sevilla fue el único puerto autorizado para el comercio con las Indias. Hacia 1560 la ciudad tenía entre 100.000 y 120.000 habitantes; hacia 1600, entre 130.000 y 150.000, una de las mayores de Europa. Ese dinero construyó los palacios que ves hoy: la Casa de Pilatos (mezcla de estilos renacentista y mudéjar, entrada 12 €), el Palacio de las Dueñas (residencia de la Casa de Alba, 10 €) y el Hospital de los Venerables (barroco restaurado, 8 €). Pero el edificio que mejor cuenta esa historia es el Archivo General de Indias, construido entre 1584 y 1598 como Lonja de Mercaderes. Entrada gratuita. En su interior se conservan 43.000 legajos que documentan la administración del imperio español. Dedícale media hora a la planta baja: la exposición permanente explica cómo funcionaba el monopolio.
La Peste de 1649 y el Declive
En 1649, una epidemia de peste bubónica mató a unos 60.000 sevillanos, aproximadamente la mitad de la población. La ciudad pasó de 120.000 habitantes (1648) a unos 60.000 (1650). No hay un monumento específico a esta tragedia; los registros están en el Archivo Histórico Provincial. El declive se aceleró con el traslado de la Casa de la Contratación a Cádiz en 1717. El motivo oficial: el Guadalquivir había perdido calado para los barcos de mayor tonelaje. Sevilla perdió su monopolio y entró en un letargo económico de casi dos siglos.
Siglo XIX: Ferrocarril, Puente De Triana Y La Exposición De 1929
La industrialización llegó tarde. El Puente de Triana (Isabel II), primer puente fijo sobre el Guadalquivir, se inauguró en 1852. El ferrocarril Sevilla, Jerez empezó a funcionar en 1860. Pero el verdadero resurgir fue la Exposición Iberoamericana de 1929, celebrada del 9 de mayo de 1929 al 21 de junio de 1930. Ocupó 134 hectáreas en el Parque de María Luisa y sus alrededores. Se construyeron 117 pabellones, 25 de ellos permanentes. Los restos visibles son la Plaza de España, la Plaza de América, el Pabellón Mudéjar (hoy Museo de Artes y Costumbres Populares) y el Hotel Alfonso XIII.
La Plaza de España: Gratis, Pero con Truco
La Plaza de España es gratis en su exterior. El error común es ir a mediodía en verano: el sol pega de lleno y no hay sombra en la plaza. Ve a primera hora (9:00) o al atardecer (19:00 en verano, 17:00 en invierno). Las barcas del canal cuestan 6 € por veinte minutos, pero solo merecen la pena si la plaza no está abarrotada (lo que ocurre raramente). El resto de los pabellones de la exposición se reparten por el Parque de María Luisa: glorietas de azulejos, fuentes y rincones con menos gente que la plaza. El paseo completo desde la Plaza de España hasta la Glorieta de Cervantes lleva media hora a paso lento.
Expo 92: La Transformación Contemporánea
La Exposición Universal de 1992 (20 de abril , 12 de octubre) cambió la infraestructura de la ciudad para siempre. Se construyeron seis puentes nuevos sobre el Guadalquivir, la estación de Santa Justa para el AVE Madrid, Sevilla, la ronda SE-30 y la nueva terminal del aeropuerto de San Pablo. El recinto de 215 hectáreas en la Isla de la Cartuja acogió a 112 países y 15,5 millones de visitantes. Hoy, el espacio se ha convertido en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja. Los restos más visibles son el Puente del Alamillo (Santiago Calatrava, 1992), el Pabellón de la Navegación, el Teatro Central y el Jardín Americano. No necesitas más de una hora para recorrer la zona si no entras en los edificios. El pabellón de la Navegación tiene un museo sobre la historia marítima (6 €) que merece la pena solo si te interesa la náutica.
Cómo Ver Las Capas De La Historia En Un Solo Día
Si tienes solo un día y quieres ver todas las épocas sin correr, la ruta es esta:
- 9:00 , 10:30: Itálica (autobús desde Prado de San Sebastián, veinte minutos, 1,5 €). El anfiteatro y los mosaicos. No entres al museo, no da tiempo.
- 11:00 , 11:15: Columnas romanas en calle Mármoles (metro Puerta de Jerez, diez minutos andando). Gratis, dos minutos de parada.
- 11:30 , 12:30: Catedral y subida a la torre. Reserva la entrada con antelación. Baja y visita la cripta de San Vicente (pregunta en la oficina de información).
- 13:00 , 13:30: Archivo de Indias (gratis, sin cola a esa hora).
- 14:00 , 15:00: Comida rápida en El Arenal (serranito y cerveza).
- 16:00 , 17:30: Plaza de España y Parque de María Luisa. Ve en tranvía (MetroCentro, parada Puerta de Jerez).
- 18:00 , 19:00: Puente del Alamillo desde la orilla de Triana.
El fallo más común de esta ruta: no reservar la subida a la torre con antelación. Hazlo al menos 72 horas antes. Si se agota, cámbiala por la Torre del Oro (poca cola) y sube a las Setas de la Encarnación (Metropol Parasol, 15 €, mirador a 28 metros).
| Época | Resto Principal | Coste (€) | Tiempo Mínimo |
|---|---|---|---|
| Romana (Itálica) | Anfiteatro y mosaicos en Santiponce | 1,50 (autobús) + 0 (yacimiento) | 2 horas |
| Romana (Hispalis) | Columnas en calle Mármoles y Antiquarium | Gratis (calle) / 5 € (Antiquarium) | 15 minutos |
| Visigoda | Cripta de San Vicente (Catedral) | 11 € (Catedral+torre) | 20 minutos |
| Almohade | Alminar, Torre del Oro y murallas | 11 € (torre) / 3 € (Torre del Oro) | 1 hora |
| Siglo XVI (Monopolio) | Archivo de Indias, Casa de Pilatos | Gratis (Archivo) / 12 € (Casa Pilatos) | 45 minutos |
| 1929 | Plaza de España, Parque María Luisa | Gratis (exterior) | 1,5 horas |
| 1992 | Puente del Alamillo, Cartuja | Gratis (exterior) | 1 hora |
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